Monday, September 19, 2011

Si usted es buen inquilino el casero le puede rebajar el piso


En plena crisis, con el mercado de alquileres en plena expansión (con mucha oferta de pisos y los precios bajando), es posible que el propietario se esfuerce por retener a un buen inquilino. Mantener en buen estado la vivienda, tener una buena relación con el dueño de la casa, puede servirnos para conseguir una rebaja del alquiler.

Para conseguirlo, y siguiendo los consejos de Consumer/Eroski, hay que saber enfrentar la negociación y resultar convincente. Podremos serlo conociendo bien el contrato, las características de la zona y los intereses y de nuestro casero.

Antes de negociar
Conoce el contrato de alquiler a fondo
Debes conocer los derechos y obligaciones que se tienen, con qué índice de precios se elaboró o cuándo rescinde. Eso sí, si queremos rebajar el precio hay que pedirlo antes de la revisión del contrato.

Analiza la oferta de la zona
Se trata de saber qué precios se pagan en esa zona por casas de parecidas dimensiones y características. Una lista de las que tienen un precio más bajo es una buena baza que mostrar a nuestro casero.

Conoce la demanda de la zona
Saber que hay poca demanda en la zona en que se reside beneficia en el momento de la negociación, ya que el casero tendría más dificultad para encontrar un nuevo inquilino y es posible que acceda a la petición de rebaja. Si hay mucha demanda, la negociación puede resultar más difícil.

Los intereses del propietario
No es lo mismo hablar con alguien que acaba de comprarse una vivienda nueva y tiene que alquilarla para poder pagar la hipoteca, que con alguien que la tiene por herencia familiar o que tiene más de un piso.

La cita, en la vivienda alquilada
Se podrá demostrar el buen estado en el que se mantiene la vivienda. Si hay reformas pendientes se puede alegar que la renta no se adecua a las condiciones del piso.

Educación y respeto
Es bueno tener las ideas claras. Si se está dispuesto a dejar el piso en el caso de que no se rebaje el precio, hay que decirlo sutilmente. Determinación sí, pero también respeto. Antes habremos insistido en nuestras virtudes como inquilinos y señalado los defectos de la vivienda.

Otras opciones
Si no se consigue la rebaja, se pueden conseguir otras ventajas: que el casero pague parte del recibo de la luz, del agua o que cambie electrodomésticos antiguos.

Tener un plan B
Si el casero no está por la labor es bueno haber visto un piso que hipotéticamente pudiera ser nuestro nuevo hogar.



Fuente_  20minutos.es

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